Apuntes Alcoholismo y drogodependencia

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Apuntes Alcoholismo y drogodependencia

Mensaje  Mapache el Mar Mayo 13, 2008 9:40 pm

ATENCIÓN DEL AUXILIAR DE ENFERMERÍA A ENFERMOS AFECTOS DE TOXICOMANÍAS: ALCOHOLISMO Y DRODEPENDENCIAS


1 Toxicomanías

1.1. Concepto.

Droga, según la OMS, es toda sustancia que introducida en el organismo por cualquier mecanismo (ingestión, inhalación de gases, intramuscular, endovenosa, etc.) es capaz de actuar sobre el sistema nervioso central del consumidor, provocando un cambio en su comportamiento, ya sea una alteración física o intelectual o una modificación de su estado psíquico. En l982 se perfiló el término Drogas psicoactivas, como las de uso no médico y susceptibles de ser autodministradas.

El concepto abuso de drogas ha desaparecido, tanto de la CIE-10 como del DSM IV y la OMS persigue un cambio de actitud en los profesionales sanitarios, para que pongan más énfasis en el consumo que en la adicción.

Tiende a proponer dos grandes categorías:

El consumo de riesgo (hazardous use).

El consumo dañino (harmful use).

No es necesario llegar a la adicción para presentar problemas derivados del consumo de drogas, especialmente en el caso de drogas socialmente aceptadas en nuestro medio habitual, como pueden ser alcohol y tabaco que describiremos en capítulo aparte.

El problema de la ingesta o autoadministración de drogas, se ha convertido en uno de los más graves de la sociedad occidental.

El ser humano siente la necesidad de experimentar sensaciones y de escapar de la realidad que configura su entorno inmediato, así como modificar su estado de ánimo.

Para ello ha recurrido a las drogas que en un principio fueron un canto a la libertad de sentimientos y sensaciones, pero que posteriormente se han cobrado innumerables vidas.

El efecto inmediato de la droga es placentero para el individuo lo que tiende a motivar un consumo habitual del que siempre resulta, en mayor o menor grado, difícil de prescindir, así mismo genera una dependencia social pues el drogadicto se ve inmerso en una estructura social que influye sobre sus relaciones dentro de un grupo humano y la fuerza de los mecanismos de mercado del producto.

La drogadicción, drogodependencia o toxicomanía hace referencia al consumo no terapéutico de una sustancia que aporta inconvenientes al propio individuo, a lo demás o a ambos. Se trata de un estado de intoxicación periódica o crónica producida por el uso repetido de la droga. El individuo que la consume se siente impulsado a seguir consumiéndola a pesar de que le ocasiona un deterioro físico, psíquico y social. Llega un punto en el que ya no es libre para decidir detener o proseguir su consumo.

La tolerancia, es la propiedad que tienen las drogas de provocar que el organismo se adapte a la administración repetida de esta sustancia. La misma cantidad de droga produce paulatinamente un efecto menor y por esta razón el drogadicto necesita ir incrementando la cantidad utilizada par conseguir los efectos que consiguió al iniciarse en su uso.

La droga, es una sustancia química que sufre una serie de transformaciones en el interior del organismo destinadas a inactivarla o eliminarla.

Si su consumo es repetido, aumentan los mecanismos de metabolización y es posible tomar cantidades que ingeridas inicialmente antes de la habituación, podrían ser mortales.

El grado de tolerancia de cada sustancia es distinto desde las que se produce de forma muy rápida como la heroína o la morfina, hasta las que precisan un período más largo de consumo como el alcohol y el tabaco.

La dependencia psíquica supone una necesidad imperiosa que requiere la administración continuada o repetida de la droga, que va ligada al bienestar que ésta proporciona y el malestar que le produce su carencia. Las drogas que sólo producen dependencia psíquica, provocan que al individuo le sea imposible vivir sin ellas ya que ha adaptado su forma de relacionarse y de percibir el mundo a través. Todas las drogas producen dependencia psíquica, aunque de distinta intensidad.

En la dependencia física o adicción, el organismo requiere el tóxico para mantener un funcionamiento adecuado y lo pide, tras un período de no ingestión, produciendo una serie de perturbaciones físicas y a veces dolores intensos (Síndrome de abstinencia). Las drogas que generan una adición más rápida son las que provocan síndromes de abstinencia más dramáticos. El “mono” de los heroinómanos, el “delirium tremens” de los alcohólicos o el insomnio de los adictos a los hipnóticos, son un buen ejemplo.

1.2. Clasificaciones de las drogas.

A partir de criterios farmacológicos dependiendo de:

- Su acción sobre el humor.

- Neurotoxicidad.

- Acción de refuerzo positivo.

- Tolerancia.

- Síndrome de abstinencia.

- Patología mental.

- Patología somática.

- Letalidad de la sobredosis.

Clasificación sociológica:

- Institucionalizadas o legales.

- No institucionalizadas o ilegales.

Clasificación política:

- Duras.

- Blandas.

1.3. Proceso de adicción a las drogas.

Ingesta esporádica de droga, para seguir la corriente.

Dependencia psicológica, basado en conseguir un estado físico y mental más o menos apartado de la realidad.

Tolerancia debido a que el organismo se habitúa.

Aumento de la dosis para conseguir los mismos efectos.

Dependencia física, desarrollada en más o menos tiempo, pero que hace imprescindible la ingesta de droga.

Síndrome de abstinencia si se deja de tomar la droga.

Intoxicación por sobredosis.

1.4. Criterios para la dependencia de sustancias psicoactivas (dsm-iv).

Se considera que hay dependencia fisiológica, sí en un período de 12 meses se produce un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres o más de los items siguientes:

Tolerancia, definida por:

- Necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir el efecto deseado.

- El efecto de la misma cantidad de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado.

Abstinencia, definida por:

- Síndrome de abstinencia característico para la sustancia.

- Se toma la misma sustancia o una muy parecida, para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.

La sustancia es tomada en cantidades mayores o durante un período más largo de los que se pretendía inicialmente.

Existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia.

Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia, en el consumo o en la recuperación de los efectos de la misma.

Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia.

Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes que parecen causados o exacerbados por su consumo.

2 Alcoholismo

En la sociedad actual no hay un conocimiento objetivo de el uso y el abuso del alcohol. Este tipo de droga está más permitido en la sociedad y debido a que las personas beben en un ambiente social no se piensa que puede llegar a depender de el alcohol y considerarse una enfermedad. Hay varios factores que hacen que no demos la importancia necesaria al abuso del alcohol, y son:

- Confusión sobre la definición y etiología del alcoholismol.

- Considerar el uso del alcohol como una forma de diversión.

- No hay conciencia de la enfermedad, y cuando se produce se considera más un vicio y que en muchos de los casos es intratable.

- El precio relativamente asequible, que hace que los adolescentes puedan disponer de estos.



El escaso control que se realiza sobre el consumo de la población jóven.
Hay muchos autores que hacen diferentes clasificaciones, pero todos están desacuerdo en la siguiente afirmación: El abuso y la dependencia del alcohol combinan unas conductas comunes asociadas con un consumo patológico y un deterioro funcional anticipado.

En el estadio más crónico de la dependencia se observan numerosos cambios psicológicos, sobretodo de la conducta y del estado de ánimo que conducen progresivamente a la tolerancia y a la abstinencia.

La etiología de al alcoholismo es muy difícil de precisar, pero tienen notable influencia los aspectos físicos, psíquicos, sociales y genéticos. Más de un tercio de los alcohólicos
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Re: Apuntes Alcoholismo y drogodependencia

Mensaje  Mapache el Mar Mayo 13, 2008 9:40 pm

tienen una historia familiar positiva de alcoholismo. Además nuestra sociedad influye en los niños y jóvenes sobre los aspectos beneficiosos del consumo de alcohol.

Las personas alcohólicas a menudo tienen problemas patológicos asociados, además de problemas de mala salud suelen tener soledad, problemas psiquiátricos, asociados o pérdidas continuas.

2.2. Sintomatología.

El abuso del alcohol producen a medio plazo un deterioro progresivo de los sistemas del organismo, produciéndose daños importantes sobretodo a nivel hepático. Son característicos en los enfermos alcohólicos la cirrosis hepática y el hígado graso.

El alcohol y el aumento de la vunerabilidad de los sistemas orgánicos prolongan el efecto del alcohol y crean una mayor morbilidad. Los efectos tóxicos del alcohol en el cerebro pueden provocar síntomas a menudo confundidos con la depresión, ansiedad o demencia. El tratamiento de esta sintomatología con fármacos psicotropos pueden deprimir más la función cerebral, retrasar el diagnóstico y prolongar la recuperación, causando un aumento de la morbilidad por confusión, inseguridad y caídas.

La demencia, con una grave pérdida de la memoria reciente, puede ser un resultado directo del alcohol y puede llegar a hacerse rápidamente irreversible. El abuso del alcohol también agrava los trastornos de personalidad ya existentes, provocando aislamiento de la familia y amigos.

La negación es el principal mecanismo de defensa utilizado por el paciente y por la familia, lo que produce una evasión del problema y una estimulación a seguir bebiendo.

Todo esto hace que se suelan realizar estudios infructuosos y diagnósticos erróneos.

2.3. Criterios diagnósticos para la dependencia y el abuso del alcohol.

DEPENDENCIA DEL ALCOHOL

Al menos se deben dar 3 de los siguientes casos:

Consumo frecuente de alcohol en grandes cantidades o por un período mayor del pretendido por la persona.

Deseo persistente de uno o más esfuerzos no exitosos por interrumpir o controlar el consumo de alcohol.

Pasar gran parte del tiempo en actividades necesarias para conseguir alcohol, consumirlo o recuperarse de sus efectos.

Intoxicación o síntomas de abstinencia frecuentes cuando se espera que cumpla las obligaciones principales de rol a nivel laboral, escolar o del hogar.

Importantes actividades sociales, ocupacionales o recreativas a las que se renuncia o que se reducen a causa del consumo del alcohol.

Consumo continuado de alcohol a pesar de saber que tiene un problema social, psicológico o físico recurrente que es causado o exacerbado por el consumo de alcohol.

Marcada tolerancia: necesidad de aumentar significativamente las cantidades de alcohol de cara a lograr la intoxicación o efecto deseado con el consumo continuado de la misma cantidad.

Síntomas de abstinencias característicos.

Ingesta frecuente de alcohol para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.

Se considera que una persona tiene dependencia al alcohol cuando alguno de los síntomas del trastorno han persistido al menos durante 1 mes o han ocurrido de forma repetida en un largo período de tiempo.



ABUSO DE ALCOHOL

Un patrón inadaptado de consumo de alcohol está indicado por al menos unos de los siguientes supuestos:

Consumo continuado a pesar de conocer que tiene un problema social, ocupacional, psicológico o físico persistente o recurrente que es causado o exacerbado por el consumo de alcohol.

Consumo recurrente en situaciones en las que el consumo es físicamente arriesgado para su salud.

Algunos síntomas del trastorno han persistido durante al menos 1 mes, o han ocurrido repetidamente durante un largo período de tiempo.

Nunca satisface los criterios de dependencia del alcohol.
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Re: Apuntes Alcoholismo y drogodependencia

Mensaje  Mapache el Mar Mayo 13, 2008 9:41 pm

Estos criterios diagnósticos presentan un importante obstáculo a la hora de la realización de un diagnóstico eficaz, y es la resistencia demostrada por parte del paciente y del familiar sobre la recogida de datos.

Para la diagnóstico del alcoholismo se suelen utilizar diferentes instrumentos como el cuestionario CAGE y la prueba de detención de alcohol de Michigan, que pueden complementar los criterios diagnósticos

Las preguntas del CAGE son:

Alguna vez ha creído que debería usted dejar de beber

Algunas personar le molestan al criticar su hábito de beber

Alguna vez se ha sentido mal o culpable pos su costumbre de beber

Alguna vez lo primero que ha hecho al levantarse por la mañana ha sido tomar un trago para estabilizar sus nervios o para librarse de una resaca( una copa al despertarse)

Dos o más respuestas positivas se asocian con una sensibilidad mayor del 80%. En los procesos médicos y quirúrgicos no relacionados con el alcohol, se debe sospechar del abuso y dependencia del alcohol cuando el paciente muestre unas respuestas inadecuadas o inesperadas al tratamiento y una falta de cumplimiento del tratamiento y de visitas de seguimiento. Además de una actitud de nerviosismo y cambios de humor repentinos.

En este caso las visitas domiciliarias son muy útiles para demostrar las pruebas directas del consumo del alcohol y del ambiente familiar o social que mantiene o incentiva la conducta.

Cuando se sospecha de alcoholismo la enfermera tiene que hacer hincapié en el dialogo con la familia y con el paciente. Se deben centrar toda la atención en la aceptación del paciente como una persona que tiene un problema con el alcohol.

En un paciente que tiene una complicación médica se debe intentar que tanto el paciente como la familia relación el abuso del alcohol con esa complicación y no culpar al paciente de la causa de su trastorno. Demostrando la mejoría en la función del sistema nervioso y la mejora de las relaciones familiares, y la posible necesidad de unos cuidados específicos.

Es también muy importante demostrar la dificultad de detener el abuso, incluso de forma breve, pero que los resultados siempre serán beneficiosos para la salud del paciente y una mejora de sus relaciones sociales y familiares.

3 Drogodependencias

A nadie le cabe la menor duda que las drogodependencias constituyen un fenómeno social de dimensiones considerables, con intereses económicos tremendos. El abordaje político del problema no se hace desde los aspectos sanitarios solamente, sino desde los criterios económicos.

Los factores sociales pueden ser analizados desde distintos niveles que van desde la rapidez de los cambios sociales en los últimos decenios, con grandes desajustes, hasta el tráfico de drogas, pasando por las condiciones de vida de determinadas zonas, siendo factores determinantes: la crisis de valores tradicionales que ha hecho cambiar la estructura social y familiar, la falta de comunicación, de integración por el fenómeno migratorio, la calidad de vida en los barrios más desposeídos, la falta de centros recreativos para niños y jóvenes, el aburrimiento, la monotonía y la inestabilidad laboral creciente.

El último eslabón de la cadena que lleva al consumo de drogas, es la presencia de personas que la ofrecen, en primer lugar sin cargo la mayoría de veces, actitud que cambia cuando el individuo está “enganchado” y la demanda, obteniendo cuantiosos beneficios económicos.

El adicto va ingiriendo la droga más asiduamente a la vez que va extendiendo el área de su curiosidad a drogas con mayor efecto.

3.1. Dependencia de fármacos.

La prescripción terapéutica, es uno de los elementos fundamentales de la actividad médica. La dispensación de fármacos capaces de crear dependencia se caracteriza en general en la Atención Primaria, por la sobrevaloración de los síntomas (crisis vitales, problemas laborales, muerte de un familiar, etc.), el no establecimiento de un diagnóstico correcto y la no utilización de otro tipo de recursos terapéuticos (fallo en la comunicación médico-paciente).

Los psicofármacos se diferencian básicamente de las drogas en que se utilizan con una pauta de dosificación y una finalidad terapéutica. La farmacodependencia hace referencia a aquellos medicamentos que en su uso farmacológico provocan una dependencia que en los casos más grave puede ser similar a la toxicomanía.

Los términos estupefacientes y narcóticos se suelen usar como sinónimos de drogas, si bien en un sentido estricto sólo se refieren a los opiáceos y barbitúricos. La toxicidad es la capacidad de producir efectos negativos sobre la salud ya sea a corta o a largo plazo.

3.1.1. Fármacos que generan dependencia.

Opiáceos.
Barbitúricos.
Benzodiacepinas.
Anfetaminas y anorexígenos.
Analgésicos.

En todos los casos, son pacientes con psicopatología asociada y gran tendencia a las somatizaciones. La terapia a utilizar que será larga y no siempre con los resultados esperados, la desarrollará el especialista. Será de tipo psicológico, y se deberá evitar, siempre, el empleo de fármacos.

3.2. Heroína.

Derivado opiáceo que tiene una potente acción toxicomanígena (reforzadora de la autoadministración) según se ha demostrado experimentalmente, relacionada con su acción a nivel de receptores opiáceos endógenos. Es un fármaco de vida media corta (2 horas) que se eliminan en un 90% por vía urinaria.

Son individuos jóvenes con mayor prevalencia del sexo masculino que previamente han consumido derivados de cannabis, tabaco y grandes cantidades de alcohol. Físicamente caquécticos, con venas esclerosadas o no (al administrase también por vía inhalatoria), habla lenta y farfullante, enlentecimiento de movimientos, marcada miosis, déficit en la coordinación psicomotriz y disminución sensible de la capacidad de atención, tristeza y apatía, pero al iniciar el síndrome de abstinencia, presentan una marcada irritabilidad, comportamiento agresivo, ansiedad, piel de gallina, midriasis, bostezos, insomnio, etc.

3.3. Cocaína.

Es la droga de moda en la sociedad occidental y aunque sea falso se cree que no genera dependencia, se la denomina droga de los ejecutivos y se consume en los ambientes más selectos. Hay una diferencia entre el clorhidrato de cocaína (que es termolábil y que al administrarse por vía intranasal lo hace en una superficie del tamaño de cinco duros, produciendo un efecto vasoconstrictor, por lo que la velocidad de absorción y las concentraciones plasmáticas no pueden ser muy elevadas) que la cocaína base o crack (que es termoestable y la superficie de absorción equivale a una extensión equivalente al despliegue de todos los alveolos pulmonares de un individuo adulto, produciendo unos efectos psíquicos rápidos e intensos (se denominan high en el argot), con una aparición de dependencia inmediata y con elevada toxicidad para el sistema cardiovascular y el sistema nervioso central.

Físicamente presentan gran inestabilidad emocional, alternando momentos de euforia con otros de apatía y tristeza, presentan cuadros psicóticos de características paranoides, con un grave deterioro psíquico y somático.

Al suprimir el consumo, suele presentar síndromes depresivos severos que a menudo precisan tratamiento con antidepresivos.

3.4. Drogas de diseño.

Llamadas también drogas de síntesis, entre las que destaca el “éxtasis”, son feniletilaminas, de las que se desconoce el mecanismo íntimo de acción, pero los estudios in vitro, parecen sugerir una participación tanto del sistema serotoninérgico como del dopaminérgico con predominio del primero. Sus efectos son de tipo anfetamínico, con alucinaciones.

Físicamente suelen ser jóvenes, su consumo es en grupos y por motivos lúdicos y festivos. Producen: taquicardias, boca seca, disminución del apetito, sudoración, dolores musculares, fatiga, náuseas, vómitos, etc. En casos de intoxicación grave, pueden provocar: arritmias graves, insuficiencia renal aguda, hemorragia intracraneal, trombosis de los sectores cavernosos y el tan temido golpe de calor: hipertermia, convulsiones, rabdomiólisis e insuficiencia renal aguda, con consecuencias funestas para el paciente.

4. Actitud del equipo de atención primaria, frente al paciente drogodependiente.

Los toxicómanos son pacientes de difícil trato. Cuando aparecen por la consulta suele ser para exigir medicación o una cura inmediata de su dependencia aunque lleven años de evolución. La actitud del equipo no tiene que ser censuradora ni paternalista y no se iniciará un tratamiento ambulatorio, si no se está preparado para ello.

Es imprescindible evitar las prisas y las urgencias que no suelen servir para nada y plantearse cubrir todas las fases del tratamiento y no sólo aspectos aislados o puntuales.

Hay que derivarlos a un centro especializado y a posteriori desde el servicio de Atención Primaria, efectuar un correcto seguimiento del caso.

En muchos centros de A.P. se han iniciado experiencias de tratamiento que van desde la administración de metadona (describiremos el procedimiento al final de este capítulo) en el propio centro, hasta seguir procesos de desintoxicación y tratamiento con antagonistas.

Aunque sean pacientes difíciles no hay que olvidar que presentan múltiple y grave patología somática. Una exploración física exhaustiva es siempre imprescindible, así como E.C.G, radiografía de tórax y analítica general incluyendo pruebas hepáticas y determinación de anticuerpos VIH.

Una vez en tratamiento, su actitud suele cambiar, tornándose colaboradores y agradecidos ante cualquier manifestación de interés del equipo de A.P. En los aspectos de prevención tanto primaria como secundaria, la A.P. tiene un papel muy importante, por lo que muchas actividades que se encuadran en las estrategias de disminución de riesgos pueden ser llevada a cabo desde los centros de salud. Programas de intercambios de jeringas y de promoción del sexo seguro se están llevando a cabo en distintos centros con buenos resultados.

4.1. Programas de tratamiento con metadona.

Se basan en la sustitución de la heroína por metadona (que es otro fármaco opiáceo) por vía oral, a dosis diarias. El objetivo primordial no es tanto conseguir la abstinencia total, como mejorar la calidad de vida de los pacientes evitando la expansión de patologías asociadas al uso de agujas y jeringas. Otros objetivos serían evitar o disminuir el riesgo de sobredosis, obtención de una disminución del mercado ilegal de opiáceos, favorecer el contacto del paciente con el centro sanitario y reducir las conductas antisociales y delictivas.

Hay dos tipos de programas:

A dosis bajas: administración de hasta 80 mg/día de metadona y tiene como objetivo conseguir la mejora del síndrome de abstinencia y requiere un paciente estructurado y colaborador, es de menor duración que el de dosis altas.

A dosis altas: administración de más de 80 mg/día de metadona y tienen como objetivo evitar el deseo de consumir, para pacientes más desestructurados y se corresponde con lo que se conoce como programas de mantenimiento.
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